Escuela de Filosofía

El objetivo fundamental de los Cursos de Filosofía es acercarnos a las más profundas Verdades enunciadas por las grandes filosofía y religiones de la humanidad, descubriendo la forma de llevar a nuestras vidas sus enseñanzas. Sankaracharya de la India y Platón de Grecia, con ropaje de sánskrito y de griego, nos guían hacia la misma meta: la liberación de la ignorancia; que es la fuente de todo dolor, de toda depresión, tristeza o angustia. Los viejos Upanishads de India, el Tao Tê King de China y el Eclesiastés de los Judíos no difieren en absoluto en la Esencia de la Verdad que ofrecen a manos llenas al ser humano. Por eso nuestros cursos son enseñanzas del más perfecto universalismo. Se imparte lo esencial. Nuestras cátedras no son clases de prolíficas especulaciones. No se estudia la filosofía elucubrada por pensadores personalísticos, efímeros en el tiempo, luces de bengala que hoy están y desaparecen mañana. Hemos tomado a los grandes gigantes de la filosofía, los que perduraron a través de miles de años, y con ellos hemos hecho nuestro extenso programa de estudios, no para que nos de un conocimiento meramente mental, no para llenar la razón de inacabables citas, sino el corazón de luminosidad y el espíritu de felicidad. Programa de Estudios:
  • Primer Año: Curso introductorio Introducción a la Filosofía Ética de Oriente y Occidente
  • Segundo Año: Metafísica Monista Psicología Teórico-Práctica Filosofía Moral Historia de la Filosofía (Antigua) Psicología II Oratoria
  • Tercer Año: Metafísica Monista II Estudio comparado de las Religiones Historia de la Filosofía II (Medieval) Oratoria II
  • Cuarto Año: Metafísica Monista III Historia de la Filosofía III (Moderna y Contemporánea) Est. comparado de las Religiones II
Amor a la Sabiduría ¿Qué tipo de hombre es el que lo alcanza? Vamos a intentar una contestación a nuestra pregunta. Hablamos de un Amor místico, debe tratarse de un Amor religioso, sin ubicarnos por ello en ninguna geografía particular de la manifestación religiosa, en ningún credo especial, sino en aquel sentimiento que nace, como por obra de magia, en el corazón de los seres humanos capaces de dejarse poseer por esa “aspiración de aspiraciones”, esto es, Dios como Ser, como Totalidad. Así pues, para ser un Filósofo, hay que ser un Hombre religioso. Religión y Filosofía son palabras idénticas y sólo nosotros las hemos divorciado, las hemos separado, pues así como es poco lo que sabemos sobre la Filosofía, poco es también lo que sabemos sobre la Religión; a esta última, muy a menudo, lo reconozcamos o no, solemos confundirla con el dogma, y no hay veneno peor para el hombre que anhela la Verdad, que el mandato de “creer porque sí”. Informes e inscripciones en nuestras sedes >>